En este nos llamó la atención que habían arrasado con las vigas de todos los techos, práticamente no quedaba sitio sin agujeros.
Excepto por la escalera, los pisos superiores estaban bastante deteriorados y tuvimos que ir con máximo cuidado, vigilando en cada momento dónde poníamos los pies.
Sin duda, el descubrimiento del día, una auténcia joya de coleccionista.



